Manejar hoy por la periferia de Cuautitlán es atestiguar filas interminables de tráileres y enormes techos de acero pulido perforando el horizonte plano. Sin embargo, antes de la década de 1960, este mismo paisaje era un mar de haciendas, campos de alfalfa y ganado lechero. ¿Cómo se convirtió Cuautitlán en el gigante industrial que es hoy?
El Catalizador: Las Vías de Hierro
El primer gran empujón hacia la modernidad ocurrió a finales del siglo XIX y principios del XX, con el trazado del emblemático Ferrocarril Central Mexicano. Cuautitlán, debido a su orografía plana (fruto de su pasado como zona lacustre prehistórica), fue una de las estaciones de mayor importancia en el tramo México-Querétaro.
La capacidad de transportar toneladas de insumos crudos desde el norte hacia la capital rápidamente llamó la atención de las primeras empresas de bienes que buscaban terrenos amplios y baratos. Puedes aprender más de esta época viéndolos con tus propios ojos en el Museo Histórico Municipal.
La Explosión Manufacturera y Automotriz
Fue a mediados de los años cincuenta y sesenta cuando la verdadera explosión ocurrió. La presión demográfica y las leyes anticontaminación expulsaron a las fábricas pesadas fuera del entonces Distrito Federal. El polígono de Cuautitlán, junto con sus vecinos que hoy conforman el municipio de Izcalli, recibieron a gigantes como Ford Motor Company, industrias papeleras, embotelladoras de talla internacional, metalmecánica y moliendas de trigo.
De un día a otro, el hijo del campesino se transformó en obrero sindicalizado. Esto trajo un gigantesco éxodo migratorio de otros estados de la República Mexicana hacia el norte de la ciudad buscando empleo, fundando colonias enteras a un ritmo vertiginoso para proveer vivienda al mar de nuevos trabajadores.
La Era Logística del Siglo XXI
Si bien la manufactura sigue latente, el siglo XXI trajo una nueva revolución. Con la llegada del Tren Suburbano y la creación del Circuito Exterior Mexiquense (CEM), Cuautitlán pasó de ser un centro "que fabrica" a un centro "que distribuye".
El boom del e-commerce y servicios como Amazon y MercadoLibre requiere centros de cumplimiento logístico inmensos (" Fulfillment Centers"). Terrenos que antes albergaban viejas maquiladoras hoy son rentadas como macro-naves industriales triple A. La economía de Cuautitlán cambió la grasa del taller por los montacargas y la fibra óptica computarizada, manteniendo su estatus como el motor inexorable del Estado de México.