Personajes Históricos

Luis Nishizawa: El Maestro del Paisaje Nacido en Cuautitlán

Por: Equipo Editorial Actualizado: Marzo 2026

Al pensar en el paisajismo mexicano del siglo XX, el nombre de Luis Nishizawa Flores evoca montañas majestuosas, valles neblinosos y una sensibilidad poética inigualable. Lo que muchos desconocen es que esta profunda conexión con la tierra comenzó en los campos de Cuautitlán.

Un Origen Bicultural en San Mateo Ixtacalco

Luis Nishizawa Flores nació el 2 de febrero de 1918 en la Hacienda de San Mateo Ixtacalco, un territorio histórico que en esa época pertenecía casi en su totalidad al entorno rural de Cuautitlán. Fue hijo de Kenji Nishizawa, un inmigrante japonés, y de la mexicana María de Jesús Flores.

Durante su infancia, el joven Luis creció pastoreando borregos y recorriendo a caballo los valles del Estado de México. Fue en estos campos de Cuautitlán donde, según contaría años más tarde, la neblina invernal, el perfil de los volcanes a la distancia y los amplios cielos despejados empezaron a forjar su insaciable sensibilidad visual y amor por el entorno natural.

Su Trayectoria: De Joyero a Maestro del Arte

Obra de Luis Nishizawa

En 1925, su familia se trasladó a la Ciudad de México. Antes de dedicarse formalmente al arte, Luis Nishizawa trabajó en diversas ocupaciones, incluyendo platero y joyero, oficio que le dotó de una paciencia y precisión técnica minuciosa que luego aplicaría en sus lienzos. En 1942 ingresó en la hoy histórica Academia de San Carlos, bajo la tutela de grandes maestros como Julio Castellanos y José Chávez Morado.

Estilos y Aportaciones: El Puente entre Dos Mundos

Gran parte de la obra de Nishizawa sirvió de puente entre el nacionalismo pictórico mexicano posterior al muralismo y la sutileza del arte oriental. Fue uno de los pintores más versátiles de la historia de México: dominó la encáustica, el óleo, la acuarela, la tinta y, de manera notable, el fresco y la cerámica estructural.

Retrató como nadie la topografía volcánica de México. Sus paisajes del Xinantécatl (Nevado de Toluca) o el Iztaccíhuatl son legendarios, impregnados de un estilo lírico, a veces abstracto y a veces realista, donde la herencia japonesa del uso profundo de la tinta suma una dimensión etérea al salvaje geografía mexicana.

Premios y el Legado para Cuautitlán

A lo largo de su carrera recibió innumerables galardones, destacando el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes (1996) y el premio Tesoro Sagrado del Dragón otorgado por el Gobierno de Japón.

Para el municipio, Luis Nishizawa no es solo un ciudadano ilustre. Sus años formativos bajo los cielos de Ixtacalco nos recuerdan que las tierras de Cuautitlán tienen la capacidad de inspirar y nutrir la genialidad. Hoy en día, la Casa de Cultura de Cuautitlán lleva orgullosamente el nombre "Luis Nishizawa Flores", como un testamento local a su eterno legado y como faro para los nuevos artistas de la región.

El maestro Nishizawa falleció el 29 de septiembre de 2014, dejándonos una vasta colección que preserva para siempre la esencia lírica de la tierra que moldeó su infancia.

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